Usted martín santomé no sabe cómo querría tener yo ahora todo el tiempo del mundo para quererlo pero no voy a convocarlo junto a mí ya que aún en el caso de que no estuviera todavía muriéndome entonces moriría sólo de aproximarme a su tristeza. usted martín santomé no sabe cuánto he luchado por seguir viviendo cómo he querido vivir para vivirlo porque me estoy muriendo santomé usted claro no sabe ya que nunca lo he dicho ni siquiera en esas noches en que usted me descubre con sus manos incrédulas y libres usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme usted martín santomé no sabe y sé que no lo sabe porque he visto sus ojos despejando la incógnita del miedo no sabe que no es viejo que no podría serlo en todo caso allá usted con sus años yo estoy segura de quererlo así. usted martín santomé no sabe qué bien, que lindo dice avellaneda de algún modo ha inventado mi nombre con su amor usted es la respuesta que yo esperaba a una pregunta que nunca he formulado usted es m...
Una idea que me llamó mucho la atención es que las máquinas que generan abundancia nos dejan en la necesidad. Esta frase muestra una contradicción del progreso moderno, porque aunque hoy existe más tecnología y capacidad de producción, muchas personas siguen viviendo en desigualdad. Esto hace pensar que el problema no es el avance tecnológico en sí, sino cuando ese progreso pierde su sentido humano y deja de estar orientado al bienestar de las personas.
ResponderEliminarTambién se resalta que los seres humanos no son máquinas ni instrumentos del poder. El discurso recuerda que las personas tienen dignidad y que el poder no debería concentrarse en unos pocos, sino en el pueblo. Desde esta perspectiva, el verdadero progreso no depende solo de la tecnología, sino de que exista más humanidad, justicia y libertad dentro de la sociedad.
Al ver este discurso de Charlie Chaplin en la película The Great Dictator, sentí que el mensaje sigue siendo muy importante hoy en día. A mí me llamó mucho la atención cómo habla sobre la humanidad, la libertad y la necesidad de que las personas se traten con respeto y solidaridad. Yo interpreto que Chaplin quería mostrar que el poder, la ambición y el odio pueden llevar a la sociedad a cometer muchas injusticias.
ResponderEliminarPersonalmente, pienso que este discurso nos invita a reflexionar sobre cómo estamos viviendo y cómo tratamos a los demás. Me parece muy valioso cuando menciona que necesitamos más bondad y menos odio en el mundo. Para mí, el mensaje principal es que todos debemos trabajar por una sociedad más justa, donde haya más empatía, unión y respeto entre las personas. Además, me sorprende que, aunque este discurso fue hecho hace muchos años, todavía tiene un significado muy actual.
el discurso me parece muy poderoso porque, aunque la película es una sátira contra los dictadores, el mensaje final es profundamente humano. chaplin usa ese momento para criticar la ambición, el odio y la forma en que el poder puede deshumanizar a las personas. básicamente plantea que el problema del mundo no es la tecnología ni el progreso, sino la falta de empatía y de humanidad entre nosotros.
ResponderEliminartambién me llama la atención que el discurso no se dirige solo a los gobernantes sino a la gente común. chaplin insiste en que el poder realmente está en las personas y que son ellas quienes pueden construir una sociedad más justa y libre. por eso habla de luchar por la libertad, por la democracia y por un mundo con más solidaridad y menos odio.
al final, siento que el discurso sigue siendo muy actual, porque aunque fue hecho en 1940 para criticar el fascismo y las dictaduras, su mensaje sobre la importancia de la humanidad, la empatía y la responsabilidad colectiva todavía tiene mucho sentido hoy
Para mí, el discurso de Charles Chaplin en The Great Dictator es un mensaje muy fuerte contra las dictaduras y a favor de la libertad. Chaplin muestra que el poder no debe usarse para oprimir a las personas, sino para ayudarlas, y recuerda que la humanidad, la libertad y la dignidad deben estar por encima del odio y del autoritarismo. Su mensaje sigue siendo actual porque advierte que el progreso no sirve de nada si olvidamos ser humanos.
ResponderEliminarLo siento, pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie. Quisiera ayudar a todos si fuera posible: judíos, gentiles, negros, blancos. Todos queremos ayudarnos unos a otros; los seres humanos somos así. Queremos vivir de la felicidad del otro, no de su miseria.
ResponderEliminarCon estas palabras comienza uno de los discursos más impactantes de la historia del cine, pronunciado por Charles Chaplin en la película El Gran Dictador de 1940. En medio de una época marcada por el ascenso del fascismo y las dictaduras en Europa, Chaplin utilizó el cine no solo para entretener, sino para hacer una fuerte crítica política y humanista contra el autoritarismo, el odio y la guerra.
Este gran fragmento me dio un gran entender frente a la situación que "El discurso de Charles Chaplin en 'El Gran Dictador (1940) es un llamado a la conciencia humana en un momento crítico de la historia. Con una retórica poderosa, Chaplin denuncia la opresión, el fascismo y la deshumanización, recordándonos que 'la humanidad no es una máquina, somos animales pensantes'. Su mensaje sobre la importancia de la compasión, la empatía y la unidad sigue siendo relevante hoy en día, especialmente frente a la intolerancia y la injusticia. Un recordatorio de que, a pesar de las diferencias, todos somos parte de una misma humanidad
ResponderEliminarEn mi opinión, el discurso de Charlie Chaplin en El Gran Dictador es muy poderoso y emotivo. Cuando lo escucho, siento que no solo está hablando de la situación de su época, sino también de problemas que todavía existen hoy en la sociedad. Me llama mucho la atención cómo critica a los dictadores y a las personas que utilizan el poder para dominar a otros, y al mismo tiempo invita a las personas a ser más humanas, solidarias y justas.
ResponderEliminarYo pienso que el mensaje principal del discurso es que la humanidad debería unirse en lugar de dividirse por el odio, la ambición o el poder. Chaplin nos recuerda que la tecnología y el progreso no sirven de nada si perdemos valores como la bondad, la libertad y la empatía. Personalmente, creo que su mensaje sigue siendo muy importante hoy, porque aún vemos conflictos, desigualdades y abusos de poder en diferentes partes del mundo.
Por eso considero que este discurso es una reflexión muy fuerte sobre la sociedad y una invitación a construir un mundo más justo, donde las personas se respeten y trabajen juntas por el bien común.
Un grito de esperanza en medio de la desesperacion, asi veo el discurso que dio Charles Chaplin en la pelicula. Es sin duda revelador, apasionante y potente, sobretodo en aquellos tiempos con la amenaza del Nazismo. Una pizca de humanidad para levantar a medio mundo en contra de la TIrania y la Barbarie.
ResponderEliminarEl discurso final de Charles Chaplin en El gran dictador es una fuerte crítica a las dictaduras y al odio que dominaban el mundo en esa época. A través de sus palabras, Chaplin defiende la libertad, la democracia y la importancia de la humanidad frente al poder autoritario.
ResponderEliminarAunque su mensaje puede parecer un poco idealista, sigue siendo muy relevante porque recuerda que el progreso y el poder solo tienen valor si se usan para el bienestar de las personas y no para oprimirlas.
El discurso de Charles Chaplin es un poderoso llamado a la humanidad, la libertad y la solidaridad entre las personas. En un contexto marcado por las dictaduras y la Segunda Guerra Mundial, Chaplin utiliza el cine para denunciar el abuso del poder y recordar que todos los seres humanos somos iguales. Su mensaje critica el odio, la ambición y la violencia que dominaban al mundo en ese momento, y propone en cambio valores como la democracia, la compasión y la cooperación. A pesar de haber sido pronunciado hace más de 80 años, el discurso sigue siendo actual porque invita a reflexionar sobre la importancia de defender la dignidad humana y construir una sociedad más justa y pacífica. 🌍✨
ResponderEliminarThays Carolina Lozano ribón
ResponderEliminarPara mí, Chaplin no solo estaba haciendo una escena de cine, sino que estaba levantando la voz contra el odio, la ambición desmedida de poder y la deshumanización de las personas.
Me parece muy impactante cómo, en medio de una película satírica sobre el nazismo y las dictaduras, termina dando un mensaje profundamente humano. Chaplin habla de que la tecnología y el progreso deberían servir para acercarnos y ayudarnos, no para destruirnos. También insiste en que no debemos convertirnos en máquinas sin sentimientos, porque lo que realmente necesita el mundo es bondad, empatía y solidaridad.
Dayana Causil
ResponderEliminarEl discurso de Charlie Chaplin en El Gran Dictador me dejó pensando bastante, porque aunque es una escena de una película se siente como si estuviera hablando de verdad, como si fuera un mensaje directo para las personas. No se siente como algo actuado o exagerado, más bien parece alguien expresando lo que piensa desde el fondo. Lo que más me llamó la atención es que no habla desde el poder ni desde la superioridad, sino desde algo muy humano. Más que un discurso político, parece una reflexión sobre cómo debería ser el mundo y cómo muchas veces quienes tienen poder se olvidan de la humanidad de los demás. A pesar de que fue hecho hace tantos años, uno se da cuenta de que muchas de las cosas que menciona todavía pasan hoy. Habla de la ambición, del control y de cómo algunas personas manipulan a otras, pero también deja un mensaje de esperanza, como si recordara que la gente común también tiene la capacidad de cambiar las cosas cuando actúa con conciencia. Lo que
más me gustó es que no transmite odio ni venganza, sino una invitación a pensar en la libertad, en la dignidad y en tratar a los demás con respeto, y por eso el discurso se siente tan fuerte y al mismo tiempo tan humano.
La verdad el mensaje que deja ese discurso es sencillo pero pega fuerte, porque al final todo se resume en algo que muchas veces la gente olvida: tener más humanidad con los demás. A mí me pareció interesante porque no suena como un regaño ni como alguien lleno de rabia, más bien se siente como una persona tratando de recordar algo básico, que el poder no debería usarse para pisar a otros sino para hacer el mundo un poco más justo. Aunque la película es de hace muchísimo tiempo, uno se da cuenta de que muchas de las cosas que menciona todavía pasan hoy, por eso el discurso conecta tanto. Lo que más me llamó la atención es que Chaplin no habla desde la superioridad, sino desde algo muy humano, como si estuviera conversando con la gente y diciéndole que no se deje llevar por la ambición ni por quienes manipulan a los demás. En pocas palabras, se siente como un mensaje con buena vibra, de esos que te hacen pensar un rato y recordar que el respeto y la empatía siguen siendo lo más importante.
ResponderEliminarPara mí, este discurso también se puede sentir como un grito de inconformidad. No es solo alguien hablando bonito, es como si estuviera cansado de ver cómo el poder termina dañando a la gente. Se nota una rabia contenida contra quienes usan la autoridad para controlar, manipular y aprovecharse de los demás. Chaplin básicamente está diciendo que el mundo no debería funcionar así, que no tiene sentido que unos pocos decidan todo mientras el resto solo aguanta las consecuencias.
ResponderEliminarAunque fue escrito hace muchos años, uno escucha esas palabras y siente que siguen vigentes, porque todavía hay líderes que prometen mucho y terminan pensando solo en ellos. El discurso golpea precisamente por eso, porque denuncia esa ambición que vuelve frías a las personas y las hace olvidar que detrás de todo hay vidas reales. Al final lo que transmite es una mezcla de enojo y desesperación, pero también una llamada de atención fuerte: dejar de seguir a quienes siembran miedo y empezar a pensar con cabeza propia.
El discurso final de Charles Chaplin en The Great Dictator (1940) es uno de los momentos más poderosos del cine. En lugar de hablar como un dictador, el personaje defiende valores como la libertad, la solidaridad y la dignidad humana. Chaplin critica la codicia, el odio y el abuso de poder, y recuerda que los seres humanos deberían ayudarse entre sí en lugar de dominarse.
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, lo más impactante del discurso es que sigue siendo actual. Cuando Chaplin afirma que “pensamos demasiado y sentimos muy poco”, está señalando un problema que todavía existe en la sociedad moderna: el avance tecnológico no siempre viene acompañado de más humanidad.
En conclusión, este discurso no solo funciona como el cierre de una película, sino como un mensaje universal que invita a reflexionar sobre la importancia de la empatía, la democracia y el respeto entre las personas. Incluso hoy, más de ochenta años después, sus palabras siguen teniendo una gran fuerza.
Aunque el discurso es muy inspirador, también puede considerarse algo idealista. Chaplin plantea un mundo donde las personas dejan de lado el egoísmo, el odio y la ambición para construir una sociedad basada en la bondad y la cooperación. Sin embargo, el discurso no explica con claridad cómo se podrían lograr esos cambios en la realidad, especialmente frente a sistemas políticos complejos o conflictos sociales profundos. Por esa razón, algunas personas podrían pensar que el mensaje es más emocional que práctico, ya que inspira y motiva, pero no ofrece soluciones concretas para los problemas que menciona.
ResponderEliminarEl discurso es muy impactante porque transmite un mensaje profundamente humano sobre la libertad, la empatía y la importancia de ayudarnos unos a otros. A pesar de que la película se estrenó en 1940, el contenido del discurso sigue siendo muy actual, ya que habla del peligro del odio, la ambición y el abuso de poder. Además, la forma en que Chaplin lo interpreta, con emoción y convicción, hace que el espectador se conecte fácilmente con el mensaje. Su tono sincero y reflexivo logra que las personas piensen sobre el tipo de sociedad en la que viven y sobre la importancia de defender valores como la democracia y la paz.
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ResponderEliminar"Si la injusticia forma parte necesaria de la maquinaria del gobierno, entonces rompe la máquina".
—Henry David Thoreau.
Hoy, ayer y antes de ayer, la tiranía quiso posar sus manos oscuras sobre la lámpara que alumbra la razón del hombre, con el propósito de ennegrecer las mentes y sembrar en ellas el odio, la indiferencia y la discordia; para segarlas después con su gran hoz, como el campesino siega el trigo en el campo.
Sin embargo, mientras exista esperanza y fuerza para resistir a la tiranía, a la crueldad, a la corrupción y al despotismo arbitrario, siempre habrá quienes se rebelen y tomen la decisión de herir y desangrar esa gran mano que pretende arrastrarnos hacia las tinieblas.
Existe una canción titulada Wavin' Flag, del artista somalí-canadiense K'naan. Esta canción fue elegida como himno promocional por Coca-Cola durante la 2010 FIFA World Cup.
Hay en ella un verso particularmente sugestivo: “Love is the way, love is the answer”, que podría traducirse como: «El amor es el camino; el amor es la respuesta».
Tal vez esto suene idealista. No obstante, quizá lo que verdaderamente nos falta es volver la mirada a nuestro alrededor y comprender que somos parte de una totalidad: que nadie se realiza en soledad, y que solo podemos ser plenamente en la medida en que otro también es.
En mi opinión, el discurso del final de The Great Dictator es un mensaje muy poderoso sobre la humanidad y la libertad. Lo que más me llamó la atención es que, aunque la película utiliza la comedia para criticar a los dictadores, en este momento final el tono cambia completamente y se convierte en una reflexión muy seria sobre el mundo y sobre el comportamiento de las personas.
ResponderEliminarConsidero que el discurso transmite una crítica fuerte a los sistemas de poder que buscan dominar a la sociedad a través del miedo, el odio y la guerra. El personaje deja claro que el problema no es solo la tecnología o el progreso, sino la forma en que los seres humanos han permitido que la ambición y la codicia los alejen de valores fundamentales como la solidaridad, la empatía y el respeto por los demás.
Al escuchar el discurso de Charlie Chaplin en The Great Dictator, sentí que su mensaje todavía es muy actual. Habla de la importancia de la libertad, la humanidad y de que las personas se traten con más respeto. También muestra cómo el poder y el odio pueden llevar a cometer muchas injusticias.
ResponderEliminarPara mí, este discurso nos hace pensar en la forma en que convivimos con los demás. Creo que la idea principal es que el mundo necesita más empatía, solidaridad y menos odio para poder construir una sociedad mejor.
Hay discursos que trascienden el cine para convertirse en un legado de la humanidad. Este video con las palabras finales de El Gran Dictador 1940, de Charles Chaplin, es uno de ellos. En apenas unos minutos, Chaplin deja de lado la sátira para regalarnos un mensaje desgarradoramente vigente: una defensa apasionada de la bondad, la libertad y la unidad frente al odio y la tiranía. Es una obra maestra que recuerda el poder del arte para conmover conciencias y alzar la voz por la dignidad humana. Imprescindible verlo, y sobre todo, sentirlo.
ResponderEliminarel video transmite un mensaje universal que sigue siendo vigente: la necesidad de construir una sociedad basada en la cooperación, la igualdad y el respeto entre los seres humanos. Por eso, el discurso de Chaplin es considerado uno de los momentos más poderosos del cine, ya que combina arte, crítica política y un llamado ético a favor de la paz y la dignidad humana.
ResponderEliminarMe llamo la atención varios puntos que menciono y es de valientes resaltar eso en plena dictadura. un discurso lleno de inspiración, de razón y apoyado por una democracia, es increíble ver como la democracia puede derrotar realidades sociales muy críticas.
ResponderEliminarEl discurso final de Charles Chaplin en la película The Great Dictator (1940) es uno de esos momentos del cine que se sienten muy humanos y sinceros. Más allá de la historia de la película, Chaplin aprovecha ese momento para hablar directamente sobre la realidad de su tiempo: el avance del odio, el poder mal usado y la pérdida de la humanidad en medio de la guerra. Lo que más llama la atención es que, aunque fue escrito hace más de 80 años, muchas de sus palabras siguen teniendo sentido hoy. No es un discurso lleno de palabras complicadas, sino más bien un llamado simple a la empatía, a la libertad y a recordar que, antes que cualquier ideología o nación, todos somos personas. Eso es lo que lo hace tan poderoso y tan recordado hasta ahora
ResponderEliminarEl discurso final de The Great Dictator, pronunciado por Charlie Chaplin, es uno de los momentos más emotivos y significativos del cine. Más allá de la trama de la película, Chaplin utiliza ese momento para dirigirse al público y reflexionar sobre la realidad de su época: el crecimiento del odio, el abuso del poder y la pérdida de la humanidad en tiempos de guerra.
ResponderEliminarLo más impactante es que, aunque fue escrito hace más de ochenta años, muchas de sus ideas siguen siendo relevantes hoy. No se trata de un discurso lleno de términos complejos, sino de un mensaje sencillo que invita a la empatía, la libertad y a recordar que, antes que cualquier ideología o nacionalidad, todos somos seres humanos. Esa sencillez y sinceridad son justamente las razones por las que el discurso sigue siendo tan recordado y valorado.
“La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio y nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos avanzado muy de prisa, pero nos hemos encarcelado nosotros mismos. El maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad; nuestro conocimiento nos ha vuelto cínicos, la inteligencia duros y secos. Pensamos mucho y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad.” Con estas palabras, Charles Chaplin deja uno de los mensajes más recordados del discurso final de El Gran Dictador.
ResponderEliminarEste discurso fue creado en 1940, en un momento en que el mundo estaba viviendo el avance de los regímenes totalitarios y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, Chaplin utiliza el cine para decir algo muy simple pero muy fuerte: el progreso y el poder no sirven de nada si las personas pierden su humanidad. Mientras muchos líderes promovían el odio, el nacionalismo extremo y la violencia, el habló de solidaridad, libertad y empatía.
Lo que más me llama la atención es que él no habla como un político ni como un filósofo, sino como alguien que está preocupado por el rumbo que estaba tomando la humanidad. Su crítica no es solo a los dictadores, sino también a una sociedad que se deja llevar por la ambición y el poder. Por eso, este discurso se siente tan sincero y tan cercano.
Este discurso es, posiblemente, uno de los momentos más valientes y conmovedores de la historia del cine, sobre todo si recordamos que Chaplin lo pronunció mientras el mundo real se desmoronaba en la oscuridad de la guerra. Lo que lo hace tan potente hoy no es solo su llamado a la libertad, sino su profunda fe en la humanidad; Chaplin nos recuerda que, a pesar de que la tecnología y la ambición nos han vuelto cínicos y distantes, nuestra esencia sigue siendo la bondad y la empatía. Es un grito desesperado pero esperanzador que nos sacude el hombro para decirnos que la vida puede ser una aventura maravillosa si dejamos de ver al "otro" como un enemigo y empezamos a vernos como hermanos. Al final, nos deja con la piel de gallina y una pregunta incómoda: ¿estamos usando nuestro progreso para unirnos o para levantarnos muros más altos?
ResponderEliminarEl discurso me parece muy impactante porque, más allá de ser una escena de una película, funciona como una reflexión sobre la sociedad. Chaplin aprovecha ese momento para cuestionar la forma en que el poder, la ambición y el odio pueden hacer que las personas olviden lo más importante: la humanidad. Lo interesante es que el mensaje todavía puede aplicarse a la actualidad. A veces el progreso y la tecnología avanzan muy rápido, pero eso no siempre significa que las personas se vuelvan más comprensivas o solidarias. Por eso el discurso sigue siendo tan recordado porque invita a pensar en el tipo de mundo que estamos construyendo y en la importancia de no perder la empatía hacia los demás.
ResponderEliminarUna idea que se destaca en el discurso final de El gran dictador es que el progreso tecnológico no siempre garantiza una sociedad más justa. Chaplin advierte que las máquinas pueden generar abundancia, pero aun así muchas personas siguen viviendo en necesidad. Esto invita a reflexionar sobre el verdadero sentido del progreso: no basta con avanzar en tecnología si ese avance no mejora realmente la vida de las personas.
ResponderEliminarAdemás, el discurso resalta la importancia de la humanidad, la libertad y la dignidad. Chaplin recuerda que las personas no deben ser tratadas como instrumentos del poder, sino como sujetos con derechos y valor propio. Por eso, su mensaje sigue siendo actual: el verdadero progreso se logra cuando la tecnología, el poder y las instituciones están al servicio del bienestar y la justicia dentro de la sociedad.
En este discurso se presenta una crítica clara al autoritarismo y al odio que generan las dictaduras. El mensaje resalta que el progreso no sirve de mucho si las personas pierden la humanidad y la capacidad de solidarizarse con los demás. También invita a reflexionar sobre la importancia de la libertad y la unión entre las personas. Aunque tiene un tono algo idealista, logra transmitir una defensa fuerte de la dignidad humana y la esperanza en una sociedad más justa.
ResponderEliminarEste discurso de Chaplin es uno de los más poderosos del cine. A pesar de haberse hecho en 1940, su mensaje sigue siendo muy actual: nos recuerda que la humanidad, la libertad y la solidaridad deben estar por encima del odio, la ambición y los regímenes autoritarios. Me parece impresionante cómo, a través de una película, logra transmitir un llamado tan fuerte a la paz y a la unión entre las personas.
ResponderEliminarMe pareció muy impactante el discurso de Charles Chaplin en El Gran Dictador porque, aunque fue hecho hace muchos años, su mensaje sigue siendo muy actual. Habla sobre la importancia de la humanidad, la libertad y la solidaridad entre las personas, recordando que el poder y la tecnología no deberían hacernos perder nuestros valores. Es un discurso que invita a reflexionar sobre el tipo de sociedad que queremos construir.
ResponderEliminarEl discurso final de The Great Dictator de Charlie Chaplin es una fuerte crítica al autoritarismo y una defensa de la humanidad, la libertad y la solidaridad. Aunque fue creado en 1940, su mensaje sigue siendo vigente porque recuerda que el poder y la ambición no deben estar por encima de la dignidad humana ni de la unión entre las personas.
ResponderEliminarEn este video me llama la atención que el personaje deja de ser simplemente un personaje. En realidad, Chaplin parece quitarse la máscara de actor para hablar directamente como ciudadano del mundo. El arte deja de ser entretenimiento y se convierte en una advertencia política y moral.
ResponderEliminarOtro punto poco mencionado es que Chaplin plantea una crítica que sigue siendo actual, el cual es que la idea de que las máquinas pueden hacer la vida más eficiente, pero no necesariamente más humana. El problema no es el progreso, sino cuando ese progreso se usa para dominar o dividir a las personas en lugar de ayudarlas.
ISABELA CORTAVARRIA OTERO
EliminarEl discurso de Charlie Chaplin en The Great Dictator es un mensaje muy fuerte sobre la importancia de la humanidad frente al poder y la ambición. En sus palabras critica las dictaduras, el odio y la forma en que el poder puede deshumanizar a las personas. También recuerda que los seres humanos no somos máquinas y que debemos vivir con empatía, libertad y solidaridad.
ResponderEliminarAdemás, el discurso invita a las personas a reflexionar sobre la sociedad y a entender que el verdadero progreso no depende solo de la tecnología o del poder, sino de los valores humanos. Por eso, aunque fue pronunciado hace muchos años, su mensaje sigue siendo muy importante en la actualidad.
Maria Valentina Arteaga Florez