Usted martín santomé no sabe cómo querría tener yo ahora todo el tiempo del mundo para quererlo pero no voy a convocarlo junto a mí ya que aún en el caso de que no estuviera todavía muriéndome entonces moriría sólo de aproximarme a su tristeza. usted martín santomé no sabe cuánto he luchado por seguir viviendo cómo he querido vivir para vivirlo porque me estoy muriendo santomé usted claro no sabe ya que nunca lo he dicho ni siquiera en esas noches en que usted me descubre con sus manos incrédulas y libres usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme usted martín santomé no sabe y sé que no lo sabe porque he visto sus ojos despejando la incógnita del miedo no sabe que no es viejo que no podría serlo en todo caso allá usted con sus años yo estoy segura de quererlo así. usted martín santomé no sabe qué bien, que lindo dice avellaneda de algún modo ha inventado mi nombre con su amor usted es la respuesta que yo esperaba a una pregunta que nunca he formulado usted es m...
Una idea que me llamó mucho la atención es que las máquinas que generan abundancia nos dejan en la necesidad. Esta frase muestra una contradicción del progreso moderno, porque aunque hoy existe más tecnología y capacidad de producción, muchas personas siguen viviendo en desigualdad. Esto hace pensar que el problema no es el avance tecnológico en sí, sino cuando ese progreso pierde su sentido humano y deja de estar orientado al bienestar de las personas.
ResponderEliminarTambién se resalta que los seres humanos no son máquinas ni instrumentos del poder. El discurso recuerda que las personas tienen dignidad y que el poder no debería concentrarse en unos pocos, sino en el pueblo. Desde esta perspectiva, el verdadero progreso no depende solo de la tecnología, sino de que exista más humanidad, justicia y libertad dentro de la sociedad.
Al ver este discurso de Charlie Chaplin en la película The Great Dictator, sentí que el mensaje sigue siendo muy importante hoy en día. A mí me llamó mucho la atención cómo habla sobre la humanidad, la libertad y la necesidad de que las personas se traten con respeto y solidaridad. Yo interpreto que Chaplin quería mostrar que el poder, la ambición y el odio pueden llevar a la sociedad a cometer muchas injusticias.
ResponderEliminarPersonalmente, pienso que este discurso nos invita a reflexionar sobre cómo estamos viviendo y cómo tratamos a los demás. Me parece muy valioso cuando menciona que necesitamos más bondad y menos odio en el mundo. Para mí, el mensaje principal es que todos debemos trabajar por una sociedad más justa, donde haya más empatía, unión y respeto entre las personas. Además, me sorprende que, aunque este discurso fue hecho hace muchos años, todavía tiene un significado muy actual.
el discurso me parece muy poderoso porque, aunque la película es una sátira contra los dictadores, el mensaje final es profundamente humano. chaplin usa ese momento para criticar la ambición, el odio y la forma en que el poder puede deshumanizar a las personas. básicamente plantea que el problema del mundo no es la tecnología ni el progreso, sino la falta de empatía y de humanidad entre nosotros.
ResponderEliminartambién me llama la atención que el discurso no se dirige solo a los gobernantes sino a la gente común. chaplin insiste en que el poder realmente está en las personas y que son ellas quienes pueden construir una sociedad más justa y libre. por eso habla de luchar por la libertad, por la democracia y por un mundo con más solidaridad y menos odio.
al final, siento que el discurso sigue siendo muy actual, porque aunque fue hecho en 1940 para criticar el fascismo y las dictaduras, su mensaje sobre la importancia de la humanidad, la empatía y la responsabilidad colectiva todavía tiene mucho sentido hoy
Para mí, el discurso de Charles Chaplin en The Great Dictator es un mensaje muy fuerte contra las dictaduras y a favor de la libertad. Chaplin muestra que el poder no debe usarse para oprimir a las personas, sino para ayudarlas, y recuerda que la humanidad, la libertad y la dignidad deben estar por encima del odio y del autoritarismo. Su mensaje sigue siendo actual porque advierte que el progreso no sirve de nada si olvidamos ser humanos.
ResponderEliminarLo siento, pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie. Quisiera ayudar a todos si fuera posible: judíos, gentiles, negros, blancos. Todos queremos ayudarnos unos a otros; los seres humanos somos así. Queremos vivir de la felicidad del otro, no de su miseria.
ResponderEliminarCon estas palabras comienza uno de los discursos más impactantes de la historia del cine, pronunciado por Charles Chaplin en la película El Gran Dictador de 1940. En medio de una época marcada por el ascenso del fascismo y las dictaduras en Europa, Chaplin utilizó el cine no solo para entretener, sino para hacer una fuerte crítica política y humanista contra el autoritarismo, el odio y la guerra.