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La persistencia de la memoria Salvador Dali

 


Comentarios

  1. Dayana Andrea Causil De Hoyos
    Esta imagen me transmite una sensación muy profunda, como si el tiempo dejara de mandar y todo entrara en un estado más interno, los relojes derretidos me hacen pensar que el tiempo no es tan rígido como creemos, que en realidad se adapta a lo que sentimos, a nuestra conciencia, a nuestros procesos interiores, espiritualmente siento que habla de cómo el alma no vive con horarios ni con prisas sino en un ritmo propio, más lento y más verdadero, el paisaje vacío y silencioso da la impresión de estar dentro de la mente, en un espacio donde no hay ruido externo, solo pensamiento, memoria y percepción, para mí la imagen invita a soltar el control, a dejar de medir la vida en minutos y obligaciones y a entender que todo es más flexible de lo que parece, es como un recordatorio de que lo eterno no se rige por relojes y que cuando uno se conecta consigo mismo el tiempo deja de ser una presión y se convierte en algo casi inexistente.

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  2. Esta imagen a mí me da otra vibra, como si mostrara que uno a veces se deja aplastar por el tiempo y termina perdiéndose. Esos relojes todos derretidos se ven como cuando la cabeza está llena de cosas y ya no sabes ni en qué día estás, como si la presión te estuviera cayendo encima poquito a poco. No lo siento tan tranquilo, lo siento más como un llamado a despertar, a no dejar que las horas te consuman ni que la rutina te quite la claridad. Ese paisaje seco y solo se parece a cuando uno se desconecta de todo y queda en un silencio raro, no necesariamente en paz, sino pensando demasiado. Para mí, la imagen dice que si uno no aprende a manejar lo que carga por dentro, el tiempo te dobla, te desarma, te vuelve blando, y toca agarrar fuerza, sacudirse y volver a pararse firme.

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  3. Lorena Rojas Delgado7:24 p. m., febrero 18, 2026

    Para mí, la imagen no habla de tiempo ni de memoria, sino de ese instante en el que todo se detiene y ya no puedes seguir viviendo en piloto automático. Es sobretodo cuando el ruido del día a día desaparece las responsabilidades, las presiones, las pruebas por cumplir, y finalmente, te quedas solo. En ese lugar, no tiene sentido el reloj, porque no hay a donde correr, ni nada que sea importante perseguir. Solo está el estar ahí, el espacio en blanco, y sentirte. El espacio no está triste, más bien parece un escenario donde todo lo que uno creía fijo empieza a tambalear, donde de repente tienes que cuestionarte de verdad quién eres y de dónde sacas la fuerza para hacerlo. Con ello quiero decir, es como ese punto donde la vida te obliga a hacer una pausa, a mirarte por dentro sin distracciones. No es cómodo, porque tus seguridades empiezan a tambalearse, pero es honesto. Es el punto en el que dejas de funcionar como todos esperan y empiezas a preguntarte qué significa existir desde tu propia perspectiva. En ese silencio, no está el pasado, ni el futuro, ni tus metas, ni tus preocupaciones, apenas existes tú con tu conciencia. Y aunque todo esté quieto, en realidad es un momento de mucha energía, porque es desde ahí que uno se puede reconstruir, entenderse y volver a empezar desde algo real.

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  4. Ver esta imagen es como ver a un anciano que perdio la vida esperando una gran oportunidad, o quiza un amor perdido, aquel que entrego su vida al tiempo, derritiendo su existencia con el, sin reflexionar sobre su decision de esperar, ferreo en su determinacion por esperar tan anhelado amor u oportunidad que solo Dios sabe si llegara o No. Es como desafiar a la misma ciencia del universo con tal de hacer realidad su unico sueño: alcanzar ese ideal perdido.

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  5. esta imagen transmite una sensación fuerte de extrañeza y desconcierto, como si el tiempo y la realidad se estuvieran derritiendo junto con los relojes. Todo se ve quieto, casi silencioso, pero al mismo tiempo inquietante, porque nada funciona como en la vida real.

    Los relojes blandos me hacen pensar que el tiempo no es algo fijo, sino algo frágil, que depende de cómo lo vivimos o lo sentimos. El paisaje vacío refuerza una sensación de soledad, como si el mundo estuviera detenido o abandonado.

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  6. Juan sebastian Argumedo Celestino7:33 a. m., febrero 20, 2026

    Dalí pintó esta obra en 1931, en pleno auge del surrealismo, un movimiento artístico que buscaba representar el mundo de los sueños, el subconsciente y lo irracional.
    El surrealismo estuvo muy influenciado por las ideas del psicoanálisis de Freud.
    Dalí quería mostrar que el tiempo no es algo rígido ni absoluto, sino algo subjetivo, que puede sentirse diferente según la experiencia humana.

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  7. Representa cómo el tiempo no es algo rígido, sino flexible y subjetivo. Los relojes derretidos simbolizan que el tiempo depende de nuestra percepción y de nuestros recuerdos. A través de un paisaje desolado y onírico, Dalí muestra la influencia del surrealismo y del mundo del subconsciente, invitándonos a reflexionar sobre cómo la memoria transforma la realidad.

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  8. María Angel González Machado7:38 a. m., febrero 20, 2026

    De forma crítica, esa imagen me parece una representación bastante incómoda de cómo el ser humano cree que puede organizar y dominar algo que en realidad no controla. Los relojes derretidos no se ven poéticos, se ven inútiles, como objetos que perdieron su función. Es casi una burla a la obsesión por medir cada segundo, por vivir pendientes del rendimiento y la productividad. En vez de transmitir paz, el escenario se siente desolado, frío, como si mostrara las consecuencias de una mente saturada que ya no logra sostener el orden que intenta imponer. Más que hablar de espiritualidad, lo que refleja es desgaste, una crítica a esa necesidad constante de controlar el tiempo cuando al final siempre termina escapándose.

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  9. Más que una reflexión profunda sobre el tiempo, esta imagen puede parecer una exageración casi caprichosa que intenta forzar un significado donde quizá no lo hay. Los relojes derretidos podrían verse no como una idea brillante, sino como una provocación visual que depende demasiado del impacto para llamar la atención. En vez de invitar a cuestionar la realidad, podría interpretarse como una muestra de que a veces el arte complica lo simple solo para parecer trascendente.

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  10. Para mí, la imagen no habla del tiempo ni de la memoria, sino de ese instante en el que todo se detiene y dejas de vivir en automático. Es cuando desaparece el ruido de la rutina y te quedas solo contigo mismo, sin prisa ni metas que perseguir. No es un espacio triste, sino un momento honesto en el que tus certezas se tambalean y te ves obligado a cuestionar quién eres realmente.

    Aunque resulta incómodo, también es un punto lleno de energía, porque desde ese silencio puedes reconstruirte, entenderte mejor y empezar de nuevo desde algo auténtico.

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  11. María Juliana Arrieta10:23 a. m., febrero 20, 2026

    esto me deja pensando. me encanta cómo dalí logra representar el tiempo de una manera tan extraña y a la vez tan real. los relojes derretidos me transmiten la idea de que el tiempo no es tan rígido como creemos, sino algo flexible, subjetivo, casi emocional. siento que la obra habla de cómo los recuerdos se deforman, cambian y permanecen, pero nunca exactamente igual a como fueron. además, el paisaje tan tranquilo contrasta con lo surreal de los relojes, y eso me parece increíblemente poderoso. es una pintura que, aunque parece simple, tiene un significado profundo que te obliga a reflexionar

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  12. La imagen me transmite una sensación desorientación y una extraña sensación. Los relojes derretidos rompen nuestra percepción lógica del tiempo, algo que debería ser rígido y exacto aparece blando y, casi orgánico. Esto me genera una incomodidad inmediata al observarla con delirios de cuestionamiento sobre el tiempo.

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  13. Liz Camila Solano Jaramillo9:10 p. m., febrero 20, 2026

    Esta imagen me hace pensar, en como el tiempo, a medida que va pasando, lleva consigo sucesos que quedan plasmados solo en la memoria de quienes los vivieron, cada persona lo ve por si mismo y ya sea un lugar o una situación diferente, estos solo se quedan inmóviles en la continuidad de los recuerdos, siendo nada más que, momentos fugaces.

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  14. Luis Fernando Hernández Rhenals8:37 a. m., febrero 21, 2026

    *La persistencia de la memoria* de Salvador Dalí es una obra que rompe con la concepción tradicional del tiempo al representarlo como algo blando, inestable y casi orgánico. Los relojes derretidos no solo alteran un objeto cotidiano, sino que simbolizan la fragilidad de nuestras certezas racionales. Dalí convierte el paisaje en un espacio silencioso y desolado donde el tiempo pierde autoridad, sugiriendo que la memoria y la experiencia subjetiva son más poderosas que la medición exacta. Críticamente, la obra no se limita a lo onírico: cuestiona la idea de que la realidad es fija, mostrando que lo que creemos estable puede descomponerse frente a la mente y la percepción.

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  15. Cuando veo La persistencia de la memoria de Salvador Dalí, siento que el tiempo deja de ser algo rígido y se vuelve completamente subjetivo. Los relojes derretidos me transmiten que el tiempo no se mide con exactitud, sino con emociones y recuerdos. Es una obra que me hace pensar que lo que realmente persiste no es el minuto exacto, sino la memoria que guardamos de cada instante.
    Ruben Gonzalez

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  16. Esta obra no solo es visualmente impactante, sino filosóficamente profunda. Nos invita a reflexionar sobre cómo percibimos la realidad y cómo la memoria transforma el tiempo en algo maleable, íntimo y subjetivo.

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  17. Que imagen de interesante y me gustó mucho que muestra lo que realmente persiste no es el tiempo cronológico, sino el paisaje de nuestra memoria, aquello que decidimos conservar en el alma a pesar del paso de los años

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  18. Maria Angelica Lopez Martinez5:28 p. m., febrero 21, 2026

    Dalí nos confronta con un espejo: nos muestra que el tiempo, la memoria y la realidad son construcciones frágiles, moldeadas por nuestra percepción. La obra no es solo una crítica a la racionalidad, sino una celebración de lo irracional como parte esencial de la experiencia humana.

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  19. La persistencia de la memoria de Dalí nos recuerda que el tiempo no es tan absoluto como creemos: sus relojes derretidos argumentan visualmente que la memoria y el sueño distorsionan nuestra percepción de la realidad, haciendo de esta obra una reflexión filosófica disfrazada de pintura.​​​​​​​​​​​​​​​​

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  20. Al ver La persistencia de la memoria de Salvador Dalí, lo primero que me transmite es una sensación rara, como si el tiempo no fuera tan firme como creemos. Los relojes derretidos me hacen pensar que el tiempo no es algo exacto, sino algo que depende de cómo lo vivimos. El paisaje se ve tranquilo, pero al mismo tiempo es inquietante, como si todo estuviera detenido. Siento que Dalí quiere mostrar que la memoria y el tiempo son frágiles, que se deforman con nuestras experiencias. Me hace cuestionar esa idea de que todo está bajo control. También refleja un poco cómo, cuando recordamos algo, no siempre es igual a como pasó.

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  21. Thays Carolina Lozano ribón

    Me llama mucho la atención porque logra mostrar el tiempo de una manera totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, me hace pensar que el tiempo no es algo fijo, sino que depende de nuestra percepción y de cómo vivimos cada momento. Además, me gusta cómo el paisaje tranquilo y vacío hace que todo el cuadro se sienta como un sueño, algo extraño pero al mismo tiempo familiar.

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  22. Santiago Pérez Ramos1:36 p. m., febrero 22, 2026

    Me pareció interesante la explicación sobre La persistencia de la memoria, porque ayuda a entender una obra que muchas veces parece extraña o difícil. Nunca había pensado que los relojes derretidos pudieran representar la forma en que percibimos el tiempo y los recuerdos. Invita a detenerse un momento y reflexionar sobre algo que normalmente damos por hecho: el paso del tiempo.

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  23. Desde una mirada crítica, esa imagen resulta profundamente inquietante porque evidencia la ilusión humana de creer que todo puede ser medido y puesto en orden. Los relojes deformados no evocan belleza ni serenidad; por el contrario, parecen restos de algo que perdió sentido y propósito. Más que un recurso poético, se sienten como una ironía frente a la obsesión moderna por la eficiencia y el control absoluto del tiempo. El paisaje no transmite calma, sino una soledad fría que sugiere el agotamiento de una mente que intentó imponer estructura donde ya no es posible. En lugar de elevar lo espiritual, la escena expone el desgaste que produce vivir aferrados a la idea de que cada segundo debe ser dominado, cuando en realidad el tiempo siempre termina desbordándonos.

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  24. Nicoll Villadiego morelo10:56 p. m., febrero 22, 2026

    Esta imagen me transmite cómo el tiempo deja de ser rígido y empieza a sentirse relativo, casi frágil. Los relojes derretidos parecen mostrar que nada es permanente y que nuestra percepción del tiempo cambia según lo que vivimos. Me hace pensar en cómo, muchas veces, nos aferramos a horarios y rutinas, cuando en realidad todo es más cambiante de lo que creemos.

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  25. Jorge David Roa Cardozo11:19 p. m., febrero 22, 2026

    Esta pintura de Salvador Dalí me transmite una sensación rara pero interesante, como si el tiempo se estuviera derritiendo y nada fuera totalmente real. Siento que representa cómo a veces el tiempo no se vive igual, hay momentos que pasan lentos y otros que se van volando.

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  26. Lo que siento con esta imagen es como la sensación de que la intención del autor fue mostrarnos el tiempo de manera física con los relojes de esa manera, que se vean solitarios, dañados y abandonados para mostrarnos de que el tiempo se nos va, el tiempo vuela y algún día ya no estaremos aquí, en cambio el tiempo sigue pasando y no dejará de existir, así que por más que nosotros tomemos pausas o aplacemos las cosas el tiempo no se detiene por nada y se nos acaba pronto, por eso hay que aprovecharlo y no dejar para después lo que puedes hacer hoy, porque esta vida es prestada y algún día ya no estaremos, entonces debemos aprovechar el tiempo en el que estamos en ella porque este es limitado..vida hay una sola y hay que vivirla al máximo..

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  27. Luisa fernanda Soto beltran6:32 a. m., febrero 23, 2026

    Al observar La persistencia de la memoria de Salvador Dalí, siento que estoy dentro de un sueño extraño pero silencioso. Los relojes derretidos me hacen pensar que el tiempo no es tan rígido como siempre lo he creído; más bien parece algo frágil, que se puede doblar y transformar según lo que vivimos. Me transmite una sensación de calma por el paisaje tranquilo, pero al mismo tiempo me genera inquietud, como si algo no encajara del todo.

    Cuando la miro, reflexiono sobre mis propios recuerdos y cómo a veces el pasado se siente cercano aunque haya pasado mucho tiempo. Siento que la obra me invita a pensar en cómo mi mente guarda momentos importantes, pero también en cómo esos recuerdos pueden deformarse con el tiempo. Me hace cuestionar si realmente controlamos el tiempo o si, en realidad, el tiempo nos controla a nosotros.

    En lo personal, esta pintura me provoca curiosidad y un poco de desconcierto, pero también admiración por la forma en que algo tan simple como un reloj puede transmitir ideas tan profundas sobre la vida, la memoria y la percepción.

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  28. Daniela Del Carmen Guerra Correa7:02 a. m., febrero 23, 2026

    En mi opinión, La persistencia de la memoria es una obra que muestra cómo el tiempo no es tan rígido como creemos. Los relojes derretidos representan que el tiempo puede sentirse diferente según nuestras emociones: a veces pasa lento y otras veces vuela.

    El paisaje vacío y silencioso crea una atmósfera inquietante, como si estuviéramos dentro de un sueño. Creo que Dalí logra convertir una idea abstracta en una imagen simple pero impactante, y por eso esta pintura sigue siendo tan famosa hoy en día.

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  29. María Valentina Arteaga florez8:48 a. m., febrero 23, 2026

    Salvador Dali en su obra la persistencia de la memoria pintada en 1931 ,nos transmite como el tiempo es demasiado lento y relativo por lo tanto se acaba demasiado rápido y lo que debemos de hacer es aprovecharlo al máximo, en no deternos solo en los malos momentos si no ver el lado positivo de las cosas ,como también es despegarnos de los celulares de las redes sociales y mejor vivir las experiencias que nos da la vida es compartir con nuestros seres queridos porque hoy estamos aquí pero mañana no sabemos que suceda
    María Valentina Arteaga florez

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  30. Jose Andres Navarro Dominguez11:52 a. m., febrero 23, 2026

    Para mí, esta obra muestra que el tiempo no es tan rígido como creemos. Los relojes derretidos representan que el tiempo depende de cómo lo vivimos, no solo de lo que marca un reloj.

    Me transmite soledad y fragilidad, como si todo lo que parece firme pudiera deshacerse. Es una pintura que me hace reflexionar sobre cómo percibimos la realidad y el paso del tiempo.

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  31. Isabela Cortavarria Otero2:25 p. m., febrero 23, 2026

    Yo pienso que la imagen mostrando en un paisaje desértico unos relojes derretidos, simboliza que el tiempo no es algo estable, sino subjetivo y cambiante. Percibo una sensación de soledad en la imagen , invitando a reflexionar sobre cómo aprovechamos nuestra vida y el paso del tiempo.

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  32. María José Fernández Coronado10:18 a. m., febrero 24, 2026

    Creo que representa que anunque los relojes normalmente simbolizan orden y precisión, aquí aparecen derreetidos lo que puede significar que el tiempo depende de cómo lo vivimos y lo recordamos, puede interpretarse como q los recuerdos permanecen, pero no de forma exacta. Con el tiempo, la memoria se deforma, igual que los relojes.

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  33. Melissa López Guerra1:43 p. m., febrero 24, 2026

    Esta obra me transmite que el tiempo no es tan rígido como parece, es un poco más subjetivo, que el tiempo depende mas de como lo vivimos, a veces pasa más rapido y a veces mas corto

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  34. La imagen corresponde a “La persistencia de la memoria” de Salvador Dalí, una de las obras más representativas del surrealismo.
    En la pintura se observan relojes blandos que parecen derretirse en un paisaje desértico y silencioso. Esta deformación del tiempo sugiere que no es algo rígido ni absoluto, sino relativo y subjetivo. Dalí rompe con la idea tradicional del tiempo como medida exacta y lo presenta como una experiencia psicológica, ligada a la memoria y a los sueños.
    El ambiente solitario y casi inmóvil transmite una sensación de quietud, pero también de inquietud. La figura central, con forma orgánica y difusa, refuerza la atmósfera onírica, como si estuviéramos dentro de un sueño donde las leyes de la lógica no se aplican.
    En conjunto, la obra invita a reflexionar sobre cómo percibimos el tiempo y cómo los recuerdos pueden distorsionar nuestra realidad. Es una imagen que, aunque aparentemente simple, encierra una profunda reflexión filosófica sobre la existencia y la mente humana.

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  35. Esta imagen me trasmite muchas cosas, como melancolía, lo interpreto como la depresión, siento que el autor pinto lo que se siente, es como estar en la cama sin querer levantarse

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  36. Valeria Quintero C.9:40 a. m., marzo 03, 2026

    Este cuadro de Dalí siempre me ha parecido raro, pero en el buen sentido. Los relojes derretidos dan como una sensación extraña, como si el tiempo no fuera algo fijo sino algo que se dobla, que cambia. No sé si Dalí pensaba exactamente eso, pero es lo que a mí me transmite.

    El paisaje se ve solo, casi vacío, y eso hace que los relojes se sientan todavía más fuera de lugar. Es como cuando uno siente que el tiempo pasa lento en un momento triste y rapidísimo cuando está feliz. El reloj marca lo mismo, pero uno lo vive distinto.

    Siento que la pintura habla más de cómo recordamos las cosas que del tiempo en sí. Porque la memoria tampoco es perfecta, a veces exagera, a veces borra detalles. Y eso me parece interesante.

    No es un cuadro “bonito” en el sentido tradicional, pero tiene algo que se queda en la cabeza. Y eso ya dice bastante.

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