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La persistencia de la memoria Salvador Dali

 


Comentarios

  1. Dayana Andrea Causil De Hoyos
    Esta imagen me transmite una sensación muy profunda, como si el tiempo dejara de mandar y todo entrara en un estado más interno, los relojes derretidos me hacen pensar que el tiempo no es tan rígido como creemos, que en realidad se adapta a lo que sentimos, a nuestra conciencia, a nuestros procesos interiores, espiritualmente siento que habla de cómo el alma no vive con horarios ni con prisas sino en un ritmo propio, más lento y más verdadero, el paisaje vacío y silencioso da la impresión de estar dentro de la mente, en un espacio donde no hay ruido externo, solo pensamiento, memoria y percepción, para mí la imagen invita a soltar el control, a dejar de medir la vida en minutos y obligaciones y a entender que todo es más flexible de lo que parece, es como un recordatorio de que lo eterno no se rige por relojes y que cuando uno se conecta consigo mismo el tiempo deja de ser una presión y se convierte en algo casi inexistente.

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  2. Esta imagen a mí me da otra vibra, como si mostrara que uno a veces se deja aplastar por el tiempo y termina perdiéndose. Esos relojes todos derretidos se ven como cuando la cabeza está llena de cosas y ya no sabes ni en qué día estás, como si la presión te estuviera cayendo encima poquito a poco. No lo siento tan tranquilo, lo siento más como un llamado a despertar, a no dejar que las horas te consuman ni que la rutina te quite la claridad. Ese paisaje seco y solo se parece a cuando uno se desconecta de todo y queda en un silencio raro, no necesariamente en paz, sino pensando demasiado. Para mí, la imagen dice que si uno no aprende a manejar lo que carga por dentro, el tiempo te dobla, te desarma, te vuelve blando, y toca agarrar fuerza, sacudirse y volver a pararse firme.

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