Espacio de discusión académica que apela a lo que comúnmente se repite en los pasillos de las escuelas de derecho “el que sólo sabe de derecho, nada sabe de derecho”; será un cenáculo de conversación a veces de noticias de actualidad, música, arte, opiniones diversas entre otros, donde se permita pensar el derecho
Me gustó mucho esta conversación con Mario Mendoza, especialmente por la crudeza y la honestidad con la que aborda temas tan difíciles. Es muy valioso cómo explica que estar vivos no es algo “normal”, sino un verdadero milagro que debemos aprovechar cada día. Me dejó pensando mucho su visión sobre la resistencia y la resiliencia; esa idea de que no podemos quedarnos encerrados en nuestro propio dolor mientras el mundo necesita que aportemos algo.
ResponderEliminarSin embargo, me genera una reflexión profunda lo que menciona sobre el estigma y cómo nos encerramos en nuestras propias “tribus” sociales o digitales. Es indignante ver cómo, a veces por simples prejuicios o por no querer mezclarnos con realidades distintas a la nuestra, terminamos alimentando la violencia y la falta de empatía en el país. Coincido totalmente en que la verdadera riqueza está en lo que tenemos en la cabeza y en nuestra capacidad de razonar, más allá de cualquier estatus. Es un video que te aterriza y te obliga a cuestionarte qué estás haciendo con tu tiempo y con tu propia autonomía.
El video me pareció extremadamente interesante, es un punto de vista que no solo contradice el nombre del programa, sino que impacta en temas que podríamos considerar fuertes en la psiquis humana, Mario Mendoza dice concretamente que los muy sufridos son ególatras, y que no es: Yo sufro, es: Se Sufre, y son los No resilientes los que personalizan la tragedia y la vuelven su centro de atención como si fueran el centro del mundo, es un tema complejo. Es sorprendente lo que Mendoza dice cuando analiza sobre que la poca relación e interacción directa entre personas de estratos bajos y altos es la causa de la violencia en Colombia, es una perspectiva que no había tenido en cuenta y me parece digna de analizar a fondo.
ResponderEliminarOtros dos temas, uno que me parece hasta bonito es cuando Mario dice que estar vivo es un milagro, y que vivir bajo la filosofía del carpe diem te hace hacer aprovechar al máximo el día a día, ya que solo cuentas con ese día para vivir(bajo ese enfoque). El ultimo es cuando en otras palabras dice No se preocupe por cosas superficiales y materiales, preocúpese por aprender y pensar.
Excelente video
En el video, Mario Mendoza plantea reflexiones que incomodan porque no están hechas para tranquilizar, sino para pensar. Una de las ideas que más resalta es la forma en que hoy se vive el dolor desde la egolatría, como si el sufrimiento fuera algo exclusivamente propio. Mendoza no niega que se sufra, pero cuestiona cuando el dolor se convierte en identidad, ya que esto termina aislando a la persona y desconectándola de la experiencia común de lo humano.
ResponderEliminarEsta reflexión se vincula con la tragedia griega, especialmente con Edipo Rey, donde el dolor no aparece como castigo, sino como manifestación de la fragilidad humana. El ser humano no lo controla todo, y la tragedia muestra precisamente ese límite. A través de la catarsis, el arte permitía enfrentar el sufrimiento, reconocerlo y salir transformado, algo que sigue siendo necesario en una sociedad que tiende a evitar lo incómodo.
Desde una mirada cercana a la medicina, resulta relevante la forma en que Mendoza se refiere a la salud del espíritu. Su planteamiento cuestiona una visión reducida de la salud centrada únicamente en el cuerpo, y recuerda que muchas crisis contemporáneas no se explican solo desde lo físico, sino desde la pérdida de sentido, la desconexión y la falta de reflexión. Ignorar esta dimensión termina empobreciendo la comprensión del sufrimiento humano.
En este contexto, la psicosis digital adquiere un papel preocupante, ya que las redes y la tecnología refuerzan creencias cerradas y dificultan el pensamiento crítico. Por eso Mendoza insiste en que la realidad no es blanca ni negra, la complejidad no se resuelve eligiendo entre A o B, sino comprendiendo los matices, los procesos y las contradicciones. Pensar así incomoda, pero evita caer en simplificaciones que deshumanizan.
Este mensaje tiene mucha fuerza porque pone sobre la mesa algo que casi siempre se ignora: existir no es algo automático, es algo frágil y extraordinario. Cuando se dice que estar vivos es un milagro, no suena a frase bonita, suena a una verdad incómoda que obliga a mirar la vida con más conciencia. Mario Mendoza habla desde un lugar muy honesto, sin romanticismos, y eso hace que el mensaje cale más profundo. La idea de que los hombres sí lloran rompe con una carga cultural enorme, esa que ha enseñado a reprimir emociones como si sentir fuera sinónimo de debilidad. Negar el llanto no vuelve a nadie más fuerte, solo más solo. Reconocer el dolor, la tristeza o el cansancio es una forma de respeto hacia uno mismo y hacia la experiencia de estar aquí. El video invita a dejar de endurecerse para sobrevivir y a entender que la sensibilidad también es una forma de valentía. Al final, el mensaje no empuja a la tristeza, empuja a vivir con más verdad, a agradecer el simple hecho de respirar y a permitirnos sentir sin culpa, porque eso también es parte de estar vivos.
ResponderEliminarme pareció profundo e inspirador, ya que invita a valorar la vida desde una mirada más consciente y humana. El autor logra cuestionar la rutina y la forma en que muchas veces damos por sentada nuestra existencia, recordándonos que estar vivos implica resistencia, sensibilidad y reflexión. Considero que es un tema pertinente porque conecta la literatura con la experiencia cotidiana y nos lleva a pensar sobre el sentido de la vida en medio de las dificultades.
ResponderEliminarEste video deja una reflexión muy fuerte porque obliga a mirar la existencia desde otro lugar. Vivir no es algo automático ni garantizado, es algo frágil, casi inexplicable, y pensarlo así cambia la forma en la que uno camina el día a día. Mario Mendoza habla con una claridad que no busca consolar, sino sacudir, recordando que respirar, sentir y seguir aquí ya es algo extraordinario. atraviesa la idea de la emoción, especialmente en los hombres, no como debilidad, sino como señal de conciencia. Expresar lo que duele no resta valor, al contrario, muestra presencia, sensibilidad y conexión con lo que se es. Reprimir solo endurece, mientras que permitir el sentir abre espacio a una vida más honesta. El video no invita al drama, invita a despertar, a reconocer la fragilidad como parte esencial del sentido de existir y a entender que estar vivo, simplemente, ya es algo inmenso.
ResponderEliminarEste contenido sugiere hacer una pausa y pensar en una realidad que a menudo pasamos por alto: la vida no es algo seguro, sino una opción delicada que puede desvanecerse en cualquier instante. Mediante su mensaje, el escritor desafía la manera automática en que llevamos nuestras vidas y nos confronta con la urgencia de apreciar nuestra existencia más allá de la monotonía, el egocentrismo y las inquietudes materiales.
ResponderEliminarAdemás, el video sugiere una reflexión profunda sobre la fragilidad del ser humano y el propósito de la existencia en una cultura que frecuentemente normaliza el sufrimiento y la apatía. Mendoza nos hace notar que existir significa tener conciencia, empatía y deber hacia los demás, y que apreciar el milagro de la vida puede convertirse en un impulso para vivir con más humanidad, agradecimiento y sentido.
Este video me hizo pensar profundamente en mi vida y en cómo la estaba viviendo.”
EliminarMuchas personas agradecen cuando un contenido logra que se salgan de la rutina y reflexionen sobre su existencia.
2. “Me recordó que cada día es un regalo y no algo que debemos dar por sentado.”
Este es uno de los mensajes centrales del video — reconocer que vivir es extraordinario — y suele resonar fuertemente con la audiencia, sobre cómo yo puedo vivir de manera extraordinaria. :)
"El hombre no soporta una sucesión prolongada de días felices".
ResponderEliminar— Emil Cioran.
Para mí, este tema es verdaderamente complejo, pues el dolor y la felicidad son dos dimensiones que encarnan la dualidad del ser humano: la lucha interna que habita en él, ese vaivén constante entre la aproximación y el distanciamiento de ambos polos. Pero ¿y si uno no excluyera al otro, sino que, en realidad, lo complementara?.
Esta conversación con Mario Mendoza impacta por su honestidad al abordar temas difíciles y por su idea de que estar vivos no es algo ordinario, sino una oportunidad que debe aprovecharse. Su reflexión sobre la resiliencia invita a no encerrarse en el dolor propio, sino a asumir un compromiso con la realidad colectiva.
ResponderEliminarTambién resulta fuerte su crítica al estigma y a las “tribus” sociales o digitales, que muchas veces, por prejuicio o comodidad, refuerzan la violencia y la falta de empatía. El mensaje central es claro: la verdadera riqueza está en la capacidad de pensar y razonar, y el video obliga a cuestionar cómo usamos nuestro tiempo y nuestra autonomía.
Un punto fuerte del video es su crítica al egocentrismo contemporáneo. Se cuestiona cómo muchas veces convertimos nuestro dolor en una identidad exclusiva, olvidando que el sufrimiento es una experiencia colectiva. Esto conecta con una idea ética profunda: la vida no se sostiene sola, necesita vínculos, empatía y responsabilidad con los demás.
ResponderEliminarNo obstante, el mensaje puede resultar incómodo o incluso excesivo para algunos, porque exige conciencia, y la conciencia duele. Pensar que estar vivo es un milagro también implica asumir que no podemos vivir de cualquier manera, que nuestras decisiones importan y que no todo se justifica.
El video transmite la idea de que estar vivos no es algo normal, sino un verdadero milagro. Nos invita a reflexionar sobre cómo muchas veces vivimos atrapados en la rutina, el estrés y las preocupaciones, olvidando valorar nuestra propia existencia. A través de su mensaje, nos recuerda que la vida es frágil y única, y que cada día es una oportunidad para aprender, sentir y crecer.
ResponderEliminarDesde una perspectiva estudiantil, el video nos hace pensar en que incluso los problemas y las dificultades forman parte de nuestro proceso de construcción personal. Finalmente, nos deja como enseñanza que reconocer la vida como un milagro implica vivir con más conciencia, gratitud y responsabilidad, aprovechando mejor el tiempo y valorando a las personas que nos rodean.
A través de su intervención, Mario Mendoza sacude la complacencia del espectador al proponer una visión del sufrimiento que huye del narcisismo contemporáneo; para él, victimizarse y convertir el dolor en un sello de identidad solo conduce al aislamiento y nos aleja de la empatía colectiva. Esta perspectiva resuena con la esencia de la tragedia clásica, como en Edipo Rey, donde la desdicha no es un error individual, sino un recordatorio de nuestra vulnerabilidad inherente y de la falta de control sobre el destino. Frente a una modernidad que busca anestesiar el malestar, el autor reivindica la catarsis artística como una vía de sanación y transformación.
ResponderEliminarDesde un enfoque que trasciende lo clínico, Mendoza sugiere que la medicina no debe limitarse al bienestar biológico, pues muchas patologías actuales brotan de un vacío existencial y una desconexión espiritual que la ciencia técnica suele ignorar. En este escenario, advierte sobre los peligros de la "psicosis digital", ese entorno tecnológico que anula el criterio propio y nos empuja a una polarización absurda. En última instancia, su invitación es a abrazar la complejidad y los grises de la condición humana, rechazando las respuestas simplistas que, aunque cómodas, terminan por despojarnos de nuestra humanidad.
Decir “Estar vivos no es normal. Es un milagro” rompe con la idea de que la vida es algo obvio, automático, garantizado. Nos sacude. Mendoza suele escribir desde la herida, desde el caos urbano, la violencia, la depresión, el sinsentido… y desde ahí la frase cobra todavía más fuerza: seguir vivo, en medio de todo lo que aplasta, ya es una excepción.
ResponderEliminarEl mensaje central es un llamado a la resistencia y la autonomía La verdadera riqueza no es material, sino la capacidad de pensar, razonar y aportar algo al mundo en lugar de quedarse encerrado en el propio dolor o en la superficialidad un vídeo súper interesante que nos ayuda a razonar y a aprender un poco más
ResponderEliminarEl video me deja una moraleja muy significativa también una cruda realidad la cual la mayoría de las ciudades, municipios, etc trata. La multiplicidad de cultura que hay en colombia es lo que deberíamos de aprovechar para más que vivir sería convivir entre todos y no ser rechazado socialmente por distintas creencias, religiones, etc. En cuanto a la moraleja, pienso que es muy importante salir de ese “círculo social” para forjar el carácter y desenvolverse en cualquier circunstancia.
ResponderEliminarEl video y el mensaje el cual nos deja este, tiene mucho impacto a nivel personal y emocional, ya que en el video podemos encontrar como se logra narrar y expresar una reflexión profunda sobre la vida y la conciencia de estar vivos, el simple hecho de estar vivos no es algo “normal”, sino un milagro frágil y extraordinario y pues yo siento que desde mi parecer, cada dia trae algo maravilloso e inusual, el video nos deja una reflexion increible y es ¿qué estamos haciendo hoy con el milagro de estar vivos? y el amanercer con vida cad dia es un regalo increible de Dios, ahora abarcando otro tema en el video el cual me llamo la atencion es en última instancia, el video profundiza en la idea de que la verdadera madurez consiste en transmutar el sufrimiento individual en una conciencia colectiva, reconociendo que el arte no es un lujo, sino el último refugio de la cordura en un mundo que parece haberla perdido.
ResponderEliminarEste podcast me hizo darme cuenta de que a veces estamos tan ocupados sobreviviendo que olvidamos preguntarnos cómo estamos de verdad. Que estar vivos no es algo garantizado emocionalmente, aunque el cuerpo siga funcionando. Y que reconocer eso no es debilidad, es honestidad.
ResponderEliminarDesde el derecho solemos estudiar al individuo como “sujeto de derechos”, pero Mendoza nos recuerda algo incómodo: antes de ser sujetos jurídicos, somos cuerpos vulnerables, atravesados por el dolor, la desigualdad y la incertidumbre. Su discurso cuestiona la idea de normalidad que muchas veces el sistema jurídico presupone, como si todos partiéramos del mismo lugar o tuviéramos las mismas herramientas para ejercer nuestros derechos.
Al final, lo que más me quedó fue esa idea incómoda pero necesaria: si estar vivos es un milagro, tal vez deberíamos tratarnos con un poco más de cuidado. A nosotros mismos y a los demás. Porque nadie sabe del todo la batalla que el otro está librando para simplemente seguir aquí.
A pesar de que el video es bastante tedioso por no ser tan dinámico y muy largo , puedo rescatar de que el tema en sí es interesante debido a que nos habla de temas tan profundos como el que muchos pasamos desapercibidos de que es un milagro estar vivos y levantarse todos los días deberíamos agradecelo cada vez que abrimos los ojos por la mañana por lo tanto deberíamos llevar una vida más responsable y consciente,una de las críticas que me pareció reflexiva fue el de la tendencia de victimizarse que las personas solo se centran en eso y no ven más allá solo se encierran en ese sufrimiento pero el llamado es a aportar algo más al mundo así sea desde las dificultades , otro de los puntos fundamentales que se tocaron fue el de dejar de ser tan materialista y apreciar más la existencia y la vida y en cierta parte es cierta como seres humanos la mayoría solo busca el dinero y ya en eso se centra toda su vida sin darse tiempo de existir ni pensar en el hecho de que el día que no estemos en este plano terrenal nada de lo material nos vamos a llevar solo las experiencias vividas y todos esos momentos que compartimos con nuestros seres queridos
ResponderEliminarMaria Valentina Arteaga Florez
El video invita a pensar la vida desde otro lugar. Existir no es algo seguro ni automático; es frágil y entenderlo así cambia la forma en que vivimos el día a día. Mario Mendoza no busca consolar, sino despertar, recordando que respirar, sentir y seguir aquí ya es algo valioso.
ResponderEliminarHabla de la emoción, especialmente en los hombres, no como debilidad, sino como conciencia. Expresar lo que duele no resta, al contrario, muestra sensibilidad y autenticidad. Reprimir endurece, mientras que permitir sentir abre paso a una vida más real.
Ver el video me dejó pensando en algo de lo cual siempre nos damos cuenta, pero no hacemos nada al respecto. Vivimos como si estar vivos fuera lo normal, cuando en realidad es algo frágil y excepcional que solo de da una vez (supuestamente). La idea de que el dolor no debe convertirse en identidad es muy importante y la valoro mucho porque hoy en la actualidad pareciera que el sufrimiento se usa para encerrarse en el yo mismo y justificar no solo la indiferencia sino también los malos tratos o desplantes frente a los demás, solamente por no saber llevar propias situaciones. Entender la frase “no es que yo sufra, sino que se sufre” cambia la perspectiva y nos obliga a mirar más allá de nosotros mismos para darnos cuenta de que el mundo no gira al rededor de los conflictos internos. Desde esa perspectiva vivir se vuelve una responsabilidad y no solo una experiencia individual. Creo que este mensaje también tiene un fondo político en el sentido de que una sociedad que reconoce la fragilidad de la vida debería ser más empática, menos violenta y menos obsesionada con el éxito material. Estar vivos no es solo existir. Es también asumir conscientemente cómo vivimos y cómo convivimos con los otros.
ResponderEliminarLo que dice Mario Mendoza es un baldado de agua fría para cualquiera que viva en piloto automático. Como estudiantes, a veces nos matamos la cabeza por el futuro o por encajar, y él llega a recordarnos que la vida no es algo seguro, sino un evento casi imposible y súper frágil. Es un mensaje muy real porque no te vende optimismo falso, sino que te dice que, precisamente porque mañana podríamos no estar, el presente tiene un valor increíble. Al final, es una invitación a bajarle al ego, dejar de quejarnos por bobadas y empezar a vivir con más conciencia y menos apariencias.
ResponderEliminarLa intervención de Mario Mendoza es un llamado urgente a abandonar la psicosis digital y el egoísmo del sufrimiento para redescubrir la fragilidad humana como un puente hacia los demás. No se trata solo de reconocer que estar vivos es un milagro diario, sino de entender que la verdadera resiliencia surge cuando dejamos de convertir nuestras heridas en una identidad rígida y permitimos que la sensibilidad nos conecte con la realidad colectiva. En un sistema que premia lo automático y lo material, la literatura y la reflexión actúan como actos de resistencia, obligándonos a dejar a un lado esas posturas externas y a encontrar un propósito ético en la vulnerabilidad
ResponderEliminarEn un mundo lleno de caos, injusticias y decisiones que pueden salir mal, seguir vivos no es lo normal, es casi un acto de resistencia. Estar aquí es un milagro porque muchos no llegan, y entenderlo me recuerda que no se puede vivir por costumbre, sino con conciencia y sentido.
ResponderEliminarLa verdad el video me pareció muy interesante. Me gustó mucho cómo Mario Mendoza plantea ideas que no son tan comunes, sobre todo cuando habla del sufrimiento y dice que muchas veces la gente se centra demasiado en su propia tragedia, como si todo girara alrededor de eso. También me llamó la atención lo que menciona sobre la poca relación entre personas de diferentes estratos y cómo eso puede influir en la violencia en Colombia, nunca lo había pensado así. Otro punto que me gustó fue cuando habla de aprovechar el presente y valorar el simple hecho de estar vivos, y al final el mensaje de no enfocarse tanto en lo material sino en aprender y pensar más. En general, es un video que deja reflexiones y vale la pena verlo.
ResponderEliminar…CARPE DIEM…
Desde una mirada personal, el diálogo deja claro que estar vivos no es algo automático sino una experiencia frágil marcada por el dolor y por eso la salud mental no puede verse como un tema ajeno o excepcional sino como parte de la vida diaria entender el sufrimiento solo desde lo individual resulta limitado y por eso se propone verlo como algo compartido lo que ayuda a generar empatía y a construir comunidad especialmente en una sociedad atravesada por la violencia y la desigualdad esta reflexión invita a salir del aislamiento y a reconocer otras realidades mientras la lectura el arte y la conversación se presentan como herramientas de resistencia y de cuidado colectivo que permiten afrontar el dolor sin quedarse estancados en él
ResponderEliminarbusca inspirar y hacer reflexionar sobre la fragilidad de la vida, pero el enfoque es demasiado simplista y emocional sin aportar un análisis más profundo. Reduce una experiencia humana compleja a una frase motivacional, sin discutir cómo factores sociales, culturales y psicológicos influyen en nuestra percepción del valor de la vida.
ResponderEliminarme parece muy bueno la forma en la que abordan el tema de la resiliencia y del dolor humano, en como no nos podemos quedar encerrados en nuestro propio dolor y tenemos que salir a aportar algo a la sociedad, y en como explica que estar vivos no es algo normal debido a la complejidad de la vida
ResponderEliminarEsta conversación nos sacude una idea que solemos pasar por alto: estar vivos no es un estado automático, sino una condición frágil que exige consciencia. Cuando se afirma que “estar vivos no es normal, es un milagro”, no se habla desde lo religioso, sino desde lo humano: desde la vulnerabilidad, el dolor y la capacidad de sentir. La reflexión invita a dejar el piloto automático y a cuestionar una vida centrada solo en lo inmediato, en el yo y en el sufrimiento individual como eje absoluto. Reconocer que se sufre, pero que no todo gira alrededor de nuestro dolor, abre la posibilidad de la empatía y del encuentro con los otros. En ese sentido, no solo es una invitación a valorar la vida, sino a asumir una responsabilidad ética frente a cómo la habitamos y cómo convivimos con los demás.
ResponderEliminarDesde mi opinión personales y mis creencias, el autor nos invita a despertar y ver la vida con una perspectiva diferente, especialmente en contextos difíciles como el nuestro, donde la rutina y las dificultades pueden llevarnos a normalizar lo que no debería ser normal. En el derecho, esto es clave porque nos recuerda que las normas existen para proteger la vida y la dignidad humana, que son la base de todo el orden jurídico. No se trata solo de aplicar leyes, sino de entender que nuestro trabajo como abogados puede ser una herramienta para transformar realidades y servir a la comunidad. Es un llamado a no ser indiferentes frente al sufrimiento ajeno y a usar el derecho para generar cambio social, especialmente en lugares como Córdoba donde se necesita. La idea es que cada acción, cada decisión y cada caso pueden contribuir a construir una sociedad más justa y equitativa.
ResponderEliminarLa frase “Estar vivos no es normal, es un milagro” nos invita a reflexionar sobre lo frágil y extraordinaria que es la existencia. En medio de la rutina, olvidamos que vivir implica una coincidencia improbable de circunstancias. Más que una idea mística, es un llamado a valorar la vida con conciencia y responsabilidad.
ResponderEliminarEn mi opinión, es una frase potente porque sacude la rutina mental con la que solemos vivir. Nos recuerda que damos por sentado algo que en realidad es frágil y excepcional. Pensar la vida como un milagro no la vuelve perfecta, pero sí más digna de cuidado, gratitud y conciencia. Es un llamado sencillo, pero profundo, a vivir con más sentido y menos indiferencia.
ResponderEliminarMe pareció muy interesante y me hizo reflexionar como Mendoza plantea que vivir no debería ser algo que damos por sentado, sino una condición que merece ser asumida con responsabilidad. Esto cuestiona directamente la forma automática en que muchas veces funcionamos, sin detenernos a pensar en lo que hacemos o dejamos de hacer.
ResponderEliminarUn punto central es cómo el dolor individual puede volverse una barrera para conectar con los demás. Cuando alguien se encierra en su propio sufrimiento, pierde de vista que otros también lo experimentan, y esto termina alimentando indiferencia. Además, hay contextos sociales que normalizan esa desconexión sin que seamos conscientes de ello.
El video invita a pensar sin buscar consuelos fáciles. Muestra que el dolor hace parte de la experiencia humana y que no todo se puede reducir a extremos o explicaciones simples. Reconocer la fragilidad, permitir sentir y reflexionar sobre el sentido de la vida es una forma más honesta y humana de estar vivos, incluso en una sociedad que suele evitar lo incómodo.
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ResponderEliminarEl video hace una reflexión sobre la vida y recuerda que estar vivos no es algo que deba darse por hecho. A través de un mensaje sencillo, invita a valorar la existencia y a pensar en cómo muchas veces, por la rutina diaria, dejamos de apreciar lo importante
El video ofrece una reflexión profunda sobre la literatura, la resiliencia y condición humana, como pilar de su pensamiento rechaza la victimización argumentando que nadie es tan especial como para estar exento de sufrir. Esto me gustó mucho, porque me parece que adopta una posición mas acorde con la realidad para actuar antes las adversidades que se nos presentan en la vida.
ResponderEliminarEl video me llamó mucho la atención porque me hizo pensar en lo fácil que a veces damos por hecho que simplemente existimos. El mensaje central es que la vida es algo increíble y frágil, no algo que deba tomarse como algo que siempre va a estar ahí sin cuestionarlo.
ResponderEliminarMe hizo reflexionar sobre cómo a menudo nos enfocamos tanto en problemas diarios (como tareas, peleas con amigos o estrés) que olvidamos valorar realmente el hecho de estar vivos, poder aprender, compartir con quienes queremos y tener oportunidades para crecer. Creo que el video busca que despertemos una conciencia más profunda de cada momento y de la importancia de no dar por sentado nada.
Luisa fernanda soto beltran
ResponderEliminarnos recuerda que la rutina nos vuelve ciegos ante lo extraordinario. Respirar, sentir, amar, fallar y volver a intentar ya es un acto de magia cotidiana. Mario Mendoza nos invita a no pasar por la vida en automático, sino a mirarla con asombro, como si cada día fuera una segunda oportunidad. Porque existir no es costumbre… es privilegio.
ResponderEliminarEste video me pareció interesante porque muestra cómo hoy en día plataformas como YouTube se han convertido en una forma muy importante de aprender y entretenerse al mismo tiempo. Siento que ya no solo se usan para ver cosas por diversión, sino también para reflexionar y entender temas que a veces no se explican tan claramente en otros lados. De hecho, es una plataforma donde se puede encontrar contenido de todo tipo y aprender muchas cosas nuevas fácilmente.
ResponderEliminarEn general, el video deja una reflexión importante y demuestra que este tipo de plataformas no solo sirven para entretener, sino también para generar conciencia y pensamiento crítico, algo que como estudiantes deberíamos aprovechar más.