Elegí la vida No quise dormir sin sueños: y elegí la ilusión que me despierta, el horizonte que me espera, el proyecto que me llena, y no la vida vacía de quien no busca nada, de quien no desea nada más que sobrevivir cada día. No quise vivir en la angustia: y elegí la paz y la esperanza, la luz, el llanto que desahoga, que libera, y no el que inspira lástima en vez de soluciones, la queja que denuncia, la que se grita, y no la que se murmura y no cambia nada. No quise vivir cansado: Y elegí el descanso del amigo y del abrazo, el camino sin prosas, compartido, y no parar nunca, no dormir nunca. Elegí avanzar despacio, durante más tiempo, y llegar más lejos, habiendo disfrutado del paisaje. No quise huir: y elegí mirar de frente, levantar la cabeza, y enfrentarme a los miedos y fantasmas porque no por darme la vuelta volarían. No pude olvidar mis fallos: pero elegí perdonarme, quererme, llevar con dignidad mis miserias y descubrir mis dones; y no vivir lamentándome por aquell...
Dayana causil
ResponderEliminarNo estoy de acuerdo con lo que hizo esa sociedad porque, frente a algo tan grande como una catástrofe natural, eligieron buscar culpables en vez de aceptar que hay cosas que simplemente pasan. Cuando el miedo y el dolor se apoderan de la gente, es más fácil inventar explicaciones que asumir la realidad, y ahí apareció la idea de las brujas como una salida rápida para calmar conciencias. En lugar de acompañar, escuchar y apoyar, decidieron señalar y castigar, descargando toda la rabia sobre mujeres que ya estaban rotas por la pérdida. Para mí eso habla de una comunidad dominada por el miedo, las creencias extremas y la necesidad de control, donde se prefirió la violencia antes que la empatía. En mi opinión, No fue fe ni justicia.