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“Claro, como no fue un Uribe Noguera el que las violó, a nadie le importa la tragedia de las niñas del Meta y el Tolima”

Esta entrada es una sugerencia de la estudiante Melissa Chica

Un soldado que se encontraba en su día de descanso en Granada Meta aprovechó que la mamá de una bebé de 4 meses de nacida no estaba en su casa y la violó. En Guayabal Tolima, a la pequeña Sara, quien venía siendo torturada y violada sistemáticamente, se le acabó la vida. Dos niños indígenas fueron ahogados por su papá en el Cauca. En Medellín un hombre mató a los dos hijos de la mujer con la que sostenía una relación.
Yo no veo a muchas personas proponiendo marchas. No veo minutos de silencio ni nadie hace fila para linchar al agresor. Por un momento creímos que todos los monstruos se llamaban Rafael Uribe Noguera, que al meterlo preso y darle una condena de 52 años no volvería a pasar un caso como el de Yuliana Samboní en el país. Nos equivocamos, los monstruos, alimentados de ignorancia, alcoholismo, resentimiento y pobreza, están ahí, acechantes, esperando la oportunidad para atacar.
Triste fin de semana para nuestros menores. Triste además ver como los medios le restan importancia al tema porque no hay ninguna figura prestante, atractiva, como el arquitecto que vivía en el edificio Equus 66. En un país donde mueren los niños de esta manera, ¿Qué otra cosa nos puede esperar? El Soldado que violó a la bebé de cuatro meses de edad tenía 19 años y desde ya se le acabó la vida. Lo meterán en una cárcel y no habrá ninguna medida para prevenir que casos como este vuelvan a suceder. Es una desgracia el silencio cómplice. Acá se selecciona a las víctimas y no podemos hacer nada para cambiar los destinos. Que pesar pero la indolencia, la frialdad se ha apoderado de nosotros hace rato.

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