Ir al contenido principal

Indignación y rechazo causó en Medellín la visita de Wiz Khalifa a la tumba de Pablo Escobar

Esta entrada fue sugerida por su compañera: Paola Andrea Diaz Hernández 


Fumando marihuana el reconocido rapero tocó las fibras de los paisas que intentan superar un oscuro capítulo empañado por el terror del narcotráfico.

En su paso por Medellín no solo dio de que hablar durante el concierto, el día siguiente de su presentación, el rapero, de 29 años, dio a conocer detalles de su visita por uno de los lugares que más causa curiosidad por parte de los extranjeros, la tumba del capo Pablo Escobar, ubicada en el cementerio Montesacro (Itagüí) y el mítico edificio Mónaco, una de las propiedades del temido narcotraficante, en el sector de El Poblado.

“Ese sinvergüenza en vez de haberle llevado flores a Pablo Escobar le tuvo que haber llevado flores a las víctimas de la violencia, debe ofrecer disculpas a la ciudad”, fueron las palabras de Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, sobre la polémica visita.

Además, el primer mandatario, molesto por lo sucedido, añadió que el rapero no será bienvenido a la capital antioqueña si tiene actitudes ‘nocivas’ que puedan afectar la memoria de los ciudadanos.

“Es una apología al delito, quienes visiten Medellín tienen que respetar a las miles de víctimas que murieron o que perdieron a sus familias por la guerra contra el narcotráfico, esto lo tenemos que rechazar entre todos”, añadió Gutiérrez.

No es la primera vez que una celebridad, de visita en la capital antioqueña, se da una pasada por los lugares que marcaron una época de terror y miedo sembrado por el narcotráfico en la época de los 80’.

Anteriormente el cantante de reguetón J. Álvarez había llegado a Medellín a uno de sus conciertos exhibiendo una camiseta de Pablo Escobar, en ese momento Federico Gutiérrez, alcalde de la ciudad, le pidió que se quitara la prenda como muestra de respeto con la capital antioqueña.



Comentarios

Entradas populares de este blog

UNA FAMILIA -BOTERO

Última noción de Laura- Mario Benedetti

Usted martín santomé no sabe cómo querría tener yo ahora todo el tiempo del mundo para quererlo pero no voy a convocarlo junto a mí ya que aún en el caso de que no estuviera todavía muriéndome entonces moriría sólo de aproximarme a su tristeza. usted martín santomé no sabe cuánto he luchado por seguir viviendo cómo he querido vivir para vivirlo porque me estoy muriendo santomé usted claro no sabe ya que nunca lo he dicho ni siquiera en esas noches en que usted me descubre con sus manos incrédulas y libres usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme usted martín santomé no sabe y sé que no lo sabe porque he visto sus ojos despejando la incógnita del miedo no sabe que no es viejo que no podría serlo en todo caso allá usted con sus años yo estoy segura de quererlo así. usted martín santomé no sabe qué bien, que lindo dice  avellaneda de algún modo ha inventado mi nombre con su amor usted es la respuesta que yo esperaba a una pregunta que nunca he formulado usted es m...

Es que somos muy pobres - Juan Rulfo Por Juan Rulfo

  Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos ente­rrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llo­ver como nunca. A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada estaba asoleándose en el solar. Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin dar­nos tiempo ni siquiera a esconder aunque fuera un mano­jo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue estarnos arrimados debajo del tejaban, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba aquella cebada amarilla tan recién cortada. Y apenas ayer, cuando mi hermana Tacha acababa de cumplir doce años, supimos que la vaca que mi papá le re­galó para el día de su santo se la había llevado el río. El río comenzó a crecer hace tres noches, a eso de la madrugada. Yo estaba muy dormido y, sin embargo, el es­truendo que traía el río al arrastrarse me hizo despertar en seguida y pegar el brinco de la cama con mi cobija en la mano, como ...